El claim Cross de Black Line es el reto que lanzamos, directo y osado en línea con un público muy concreto: LOS JÓVENES. La comunicación iba unida a diversas acciones: fiestas, acciones promocionales (juego de cartas, digitales…) que crearon expectación en torno a la marca.
El resto lo hizo el diseno impactante y la ambientación en punto de venta que creamos para atraer al consumidor, y los juegos como reclamo promocional para impulsar a la compra, con la promesa de regalo seguro.